Cadenas figaro en acero, plateadas y doradas
La cadena figaro se reconoce por su ritmo: tres eslabones cortos seguidos de uno más largo, una y otra vez. Ese patrón alterno es la seña de identidad de este eslabón italiano y la hace reconocible sin resultar recargada.
Por qué funciona la figaro
El patrón rompe la regularidad de una cadena de eslabón uniforme, así que resulta más interesante a la vista que un eslabón liso y más tranquila que una cubana ancha. La figaro se queda justo en el medio, y por eso lleva décadas sin pasar de moda.
Ancho y forma de llevarla
Las figaro estrechas sirven bien para colgar un colgante; las más anchas lucen mejor solas. Además, el eslabón largo te da un punto natural donde enganchar esa pieza.
Material
Toda esta colección es de acero inoxidable. La versión plateada es acero pulido desnudo, sin ninguna capa, y puede quedarse puesta en la ducha; la dorada lleva PVD en cinco capas y te la quitas antes de la ducha y del gimnasio. A la piscina no va ninguna de las dos. Si buscas metal precioso de verdad, mira la plata de ley 925.
Mira también las cadenas bizantinas, las cadenas cubanas o el cordón salomónico.











