Pulseras cubanas en acero y plata de ley 925
Una pulsera cubana es la versión de muñeca de la cadena cubana: eslabones planos y entrelazados que forman una banda cerrada alrededor de la muñeca. Como no gira, el brillo se lee como una superficie continua y la pieza queda quieta.
La talla correcta
Mide tu muñeca con una cinta métrica o con una tira de papel, justo por debajo del hueso, y súmale entre 1,5 y 2 cm. Con una pulsera cubana ancha conviene quedarse en el lado holgado: si va demasiado justa, presiona sobre el hueso de la muñeca.
Ancho y combinaciones
Los modelos estrechos conviven con un reloj sin competir por la atención. Los anchos son una declaración por sí solos y se llevan mejor sueltos. Si quieres pulsera y cadena a juego, elige el mismo ancho y el mismo color.
Material
Una pulsera roza mangas y mesas mucho más que una cadena, así que el acabado cuenta más aquí. En acero, las versiones doradas llevan PVD en cinco capas y la pieza se queda como está cuando esa capa se va. Sobre plata de ley 925 un joyero sí puede volver a chapar la pulsera, y el peso se nota más en la muñeca.
Mira también las cadenas cubanas o la colección completa de joyas cubanas.















