





Cadena cordón salomónico de acero (2 y 3 mm)
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Cadena cordón salomónico de acero con una espiral continua
En un eslabón cordón las mallas van giradas en espiral una sobre otra en lugar de enlazadas en plano. Por eso recorre toda la cadena una línea de rosca continua que devuelve la luz en espiral. Es lo que hace que un cordón de 2 mm siga brillando donde un eslabón liso se queda apagado. La base es acero inoxidable pulido hasta un tono plata: no lleva ninguna capa, porque el propio acero ya tiene ese color.
Detalles del producto
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Material: acero inoxidable, pulido color plata
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Anchos: 2 y 3 mm
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Largos: 45, 50, 55 y 60 cm
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Cierre: cierre de mosquetón
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Se entrega en un estuche Carpe Ice
Qué hace distinto al eslabón cordón
El montaje retorcido da a la cadena mucha más superficie que un eslabón plano del mismo ancho, y además deja esa superficie orientada en todos los ángulos. Con cada movimiento se enciende una parte distinta, lo que vuelve al cordón más vivo que un veneciano o un cubano de medida parecida. Es la razón por la que un cordón parece más ancho de lo que es. Ventaja práctica: su sección redonda lo hace flexible, así que sigue la línea del cuello sin acodarse.
Acero desnudo en un eslabón retorcido
La espiral tiene muchos cantos salientes y es justo ahí donde primero se gasta un acabado. Aquí eso no aplica, porque no hay acabado. El tono plata es el propio acero pulido, y eso convierte a esta en la versión despreocupada: donde en un cordón dorado los cantos acabarían aclarándose con el tiempo, aquí el tono simplemente continúa.
2 o 3 mm
El de 2 mm es fino y funciona bien bajo una camisa o al lado de otras cadenas. El de 3 mm tiene claramente más presencia y aguanta solo sin parecer escaso. Si le vas a colgar un colgante, 2 mm es la elección clásica; si quieres que hable la cadena, ve a 3 mm.
¿Cuánta espiral quieres enseñar?
En un cordón el largo funciona distinto que en una cadena lisa, porque el efecto está en la repetición del giro. Cuanta más cadena se vea, más lejos puedes seguir esa línea de rosca. A 45 cm desaparece en gran parte detrás del cuello de la camisa y te queda una línea fina en la que nadie repara, lo cual está bien si es justo lo que buscas. A partir de 55 cm cae libre sobre el pecho y la espiral se luce de verdad, y a 60 cm la llevas sobre una camiseta con todo el largo a la vista. La de 50 queda en medio y es la apuesta segura si dudas.
Mantenimiento
No hace falta que te la quites para lavarte las manos, ni con la lluvia ni en la ducha: no lleva ninguna capa que se pueda desgastar. Quítatela eso sí antes de la piscina, porque el cloro es más agresivo que el agua de la ducha. La cadena cordón dorada sí se quita antes de la ducha y del deporte, porque ahí sí hay una capa sobre el mismo acero. Después del agua de mar o del cloro, aclárala con agua del grifo. Limpiaplata no vas a necesitar nunca, porque aquí no aparece la pátina oscura que sí sale en la plata de ley. Si quieres devolverle el brillo, usa agua tibia, jabón suave y un cepillo de dientes blando: en los surcos de la espiral se queda más suciedad que en un eslabón liso, y eso es lo que apaga el brillo.
Cómo combinarla
El acero en tono plata encaja con prácticamente cualquier reloj de acero. Si quieres superponer cadenas, un cordón es precisamente una buena segunda capa junto a una cadena más ancha y lisa: el contraste entre liso y retorcido funciona mejor que dos veces el mismo tipo de eslabón. Deja al menos 10 cm de diferencia de largo para que no se enganchen entre sí.
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